Tweets de Editorial Episkenion @Episkenion

El teatro del Oprimido en Paris:

 Veinte años de compartir y de solidaridad artística.

 

Irène Sadowska Guillon

 

El Teatro del Oprimido establecido en el  distrito 12 de Paris, fundado por el brasileño Augusto Boal, reabierto en 1995 y dirigido desde 1999 por Rui Frati, ha desarrollado paralelamente a sus programaciones anuales actividades y colaboraciones artísticas y sociales en el plano nacional e internacional. Reformulando el método del Teatro Fórum de Augusto Boal, el Teatro del Oprimido lo practica con diversos grupos sociales y con comunidades marginadas. Un teatro que se ha afirmado en Francia y en el extranjero como un espacio de creación artística de utilidad pública.

Después de un período en que la práctica del Teatro Fórum predominaba en el Teatro del Oprimido, desde 1998 el nuevo equipo, dirigida por Rui Frati, impulsa nuevas orientaciones en este teatro: un espacio resueltamente de creación pluridisciplinar y contemporánea.

"Uno de los pilares de nuestro trabajo es favorecer las creaciones de jóvenes profesionales, alumnos egresado de las Escuelas Superiores de Arte Dramático o jóvenes artistas ya más conocidos y apoyados, privilegiando el vínculo con los autores vivos." Dice Rui Frati.

El compromiso artístico: la búsqueda de nuevas escrituras y formas escénicas se refuerza con un compromiso social. Las problemáticas enfocadas por las creaciones y los Teatro Fórum de la compañía del Oprimido son entre otros: la laicidad, la violencia de todo tipo, por ejemplo: la violencia contra las mujeres, cuestiones de género,  la vida en prisión…

Las programaciones anuales incluyen tres festivales. Para abrir la temporada (septiembre – octubre) "Pleins feux sur la jeune creation" presentaba en su Sexta Edición: J'appelle mes frères de Jonas Hasen Khemiri por la Compañía des Entichés sobre la situación de los jóvenes emigrados ante la amenaza terrorista, Chère maman je n'ai toujours pas trouvé de copine según Falck Richter y Roland Barthes por la compañía A. sobre el amor y el capitalismo; Dans la joie et la bonne humeur de Silvain Levy por la compañía de la Distilleri sobre la irrupción de los problemas del trabajo en el espacio íntimo; por fin, Rosie de la compañía Paon dans le ciment, teatro danza sobre los cuerpos de los civiles en estado de guerra.

En marzo – abril, el Festival Acte&Fac organizado en colaboración con Paris III Sorbonne Nouvelle y el Teatro de la Bastille propone durante seis días seis espectáculos creados por grupos de la propia universidad. La tercera muestra de la temporada en junio –  julio es el festival MigrActions quien tiene como eje la migración de las poblaciones, de las ideas, de las disciplinas artísticas, de las generaciones.

Espacio para compartir como hay pocos, el Teatro del Oprimido, no está solamente abierto a las creaciones de jóvenes compañías que no tienen lugares para presentarlas, sino que ofrece también cada año en enero una Carta blanca a un colectivo de artistas quien ocupa todo el teatro desde la taquilla y el foyer, hasta la escena con diferentes propuestas en torno a un espectáculo. En 2016 la Carta blanca le será dada a Luis Miguel González, autor, director madrileño, cofundador del Teatro del Astillero en Madrid quien va a celebrar sus 20 años.

Cada temporada, además de sus propias creaciones, el Teatro del Oprimido acoge otras seis compañías profesionales, alternando jóvenes directores con otros ya conocidos, con periodos de programación de dos a cuatro semanas, lo que en comparación con otros muchos locales es un periodo bastante largo y permite darlese la máxima visibilidad.

El Teatro del Oprimido ha establecido numerosos convenios y colaboraciones con instituciones y teatros en Isla de Francia, en  otras regiones francesas y en el extranjero. Así por ejemplo, para la joven creación, con ENSATT (Escuela Nacional Superior de las Artes y Técnicas de Teatro) de Lyon, La Escuela Nacional de Arte Dramático en Estrasburgo, el JTN (Joven Teatro Nacional) y el Conservatorio Nacional Superior de Arte Dramático de Paris.

Al nivel internacional se ha desarrollado desde hace años un trabajo contante con compañías empeñadas en la socialización a través del teatro en ambientes hostiles: prisiones, hospicios, centros de educación para jóvenes, en Italia, Alemania, Romania, Portugal y Palestina.

"Paso a dos y desarrollo" e ISOLAT son dos proyectos de este tipo de los que el Teatro del Oprimido juega un papel protagónico y están sostenidos actualmente por la Comunidad Europea.

Apertura a los otros, mestizaje, son los principios fundamentales de la compañía del Oprimido compuesta de artistas, actores, cantantes, músicos de culturas y de lenguas diferentes. Esta elección no es ideológica sino simplemente humana, solidaria y fraternal.

Desde hace años Rui Frati ha desarrollado colaboraciones e intercambios con compañías de Italia y de Portugal. En 2012 ha creado La tierra de José Ramón Fernández a quien ha encargado en 2014 la escritura de una nueva obra. Es un proyecto internacional. También pone en marcha intercambios con varios teatros madrileños: el Astillero, Kubik Fabrik y Teatro Tribueñe.

Ejemplo de resistencia, sobre todo hoy en tiempo de crisis cuando la cultura se estrecha como una piel de zapa, el trabajo del Teatro del Oprimido es más que nunca  necesario.

(Fotografías del Théâtre de l'Opprimé)

Más información:  Théâtre de l'Opprimé. 78 rue du Charolais. 75012 Paris,  France. www.theatredelopprime.com